¿Cómo elegir una bicicleta de Gravel adaptada a su práctica?

Verdadero puente entre las prácticas Carretera y BTT, el Gravel es una disciplina en pleno auge gracias a la versatilidad que ofrece. Muchísimas marcas proponen ahora una gama de cuadros y bicicletas de Gravel, con características tan variadas como las diferentes formas de abordar esta disciplina. Aquí tiene algunos elementos para orientar su elección.

El Gravel, ¿qué es?

Aparecido en Estados Unidos hace ya muchos años, el Gravel es una práctica emergente en Europa pero con una popularidad creciente, gracias a su carácter lúdico y a la aparición de carreras y rutas dedicadas. Permitiendo mezclar con facilidad tramos en carretera, senderos, pistas y caminos forestales, el Gravel se define ante todo por un estado de ánimo único: el de partir a la aventura, salir de los caminos trillados y poder pasar por todos lados con una sola y misma bicicleta. Una disciplina donde la búsqueda del placer prima sobre la búsqueda del rendimiento.

Las particularidades de las bicicletas de Gravel

Pareciéndose estéticamente a una bicicleta de Ciclocross, la bicicleta de Gravel es menos exigente física y técnicamente. Se caracteriza por varios elementos distintivos que garantizan un máximo de versatilidad y una gran comodidad de uso, incluso en la duración. Un cuadro de Gravel es así sloping (Del inglés "slope" (inclinación), este término se utiliza para distinguir los cuadros cuyo tubo horizontal que une el tubo de sillín al tubo de dirección está inclinado.) para asegurar una gran comodidad de pilotaje en todo tipo de recorridos. El ángulo de dirección es más abierto, el pedalier más bajo y las bases más largas.

Las bicicletas de Gravel también están equipadas con frenos de disco, manillares de carretera abiertos para optimizar la eficacia del pilotaje, y desarrollos más cortos en la parte trasera a menudo asociados a un plato único delantero. Por último, algunos modelos se benefician de la tecnología Gravel Plus que permite montar ruedas en 650B como ruedas de 700C, con neumáticos que van de 25 a 55 mm de sección, aunque la norma se sitúa más a menudo entre 35 y 40 mm. En cualquier caso, opte si es posible por un sistema ruedas/neumáticos Tubeless / Tubeless Ready - es decir, sin cámara de aire - que le permitirá ganar en comodidad, rendimiento, adherencia y sobre todo reducir en gran medida los riesgos de pinchazos, muy frecuentes en esta práctica.

¡Un Gravel y mucho más!

Increíblemente versátil, el Gravel se encuentra en la encrucijada de muchos caminos.
Más allá de su uso inicial, también puede servir para salir de excursión o de viaje (algunos modelos disponen de ojales para montar portaequipajes y guardabarros), ir al trabajo (bicicleta urbana), hacer una larga salida en carretera o descubrir el placer del ciclocross de manera más accesible, aunque una vez más, una bicicleta de gravel es muy diferente a una bicicleta de Ciclocross, con una geometría mucho menos exclusiva.


¿Qué bicicleta para mi práctica?

Como habrá comprendido, existen tantos tipos de modelos de Gravel como formas de enfocar esta práctica híbrida. Según su equipamiento actual y su filosofía, su elección no recaerá obviamente en el mismo cuadro, empezando por el material de este.

  • Acero
    Los cuadros de acero le garantizarán excelentes cualidades de comodidad y solidez. Se adaptarán muy bien a una práctica principalmente Off-Road, en recorridos técnicos y exigentes.
  • Aluminio
    Se optará por un cuadro de aluminio si se busca una bicicleta más ligera y dinámica, con una práctica en carretera predominante. Este material también será el más accesible en términos de presupuesto.
  • Carbono
    Los cuadros de carbono responderán perfectamente a las expectativas de los practicantes más exigentes o de quienes deseen darse el gusto de tener un modelo a la vez ligero, cómodo y nervioso.

    Si ya posee una BTT y desea probar nuevos placeres, podrá optar por una bicicleta montada con ruedas de 700c, con neumáticos de 35 o 38 mm y una transmisión Compact (50/34) o Sub-Compact (46/36).

    Por el contrario, si viene de la Carretera, un Gravel más orientado al todoterreno (con ruedas de 650B, neumáticos anchos de 45 o incluso 50 mm, y una transmisión de plato único) puede resultar un complemento interesante.

    Por último, si busca una bicicleta para todo, opte por el modelo más versátil posible, que acepte indistintamente ruedas de 650B y de 700c, pudiendo adquirir un par de ruedas adicional para tener dos bicicletas en una, y evolutivo en materia de transmisión (plato único que permite cambiar fácilmente el número de dientes según el perfil, doble plato con desviador trasero de brazo largo, ...).