Las zapatillas son un equipamiento de rendimiento esencial por varias razones. En primer lugar, aseguran la transmisión de la potencia del ciclista a la máquina. Además, la comodidad puede ser un factor limitante si las zapatillas resultan dolorosas a largo plazo. Por último, el peso de un objeto en rotación es mucho más importante de lo que parece. Materiales, compatibilidad con los distintos tipos de pedales, suelas: aquí van nuestros consejos para elegir bien.
Los estándares
- La composición de la zapatilla: corte superior, lengüeta, insertos, talón, botín interior, suelas;
- El material de la suela exterior: carbono, composite, nylon o poliamida, mezclas de varios materiales;
- El sistema de cierre: velcros, cordones, hebilla micrométrica, sistema BOA
- La compatibilidad con los distintos tipos de pedales: sistema SPD, pedales Speedplay, Look y Time, pedales planos, pedales mixtos
TODO LO QUE NECESITAS SABER SOBRE LAS ZAPATILLAS DE CARRETERA O MTB
Podría pensarse que las zapatillas de ciclismo responden a un diseño relativamente sencillo. En realidad, son un concentrado de tecnología y han evolucionado mucho en los últimos años para garantizar mayor comodidad y mejores prestaciones…
De forma concreta y simplificada, una zapatilla es la combinación de una caña (parte exterior que recubre todo el pie), un botín interior (parte interior) y una suela exterior.
LA COMPOSICIÓN DE LA ZAPATILLA

La 1 caña se compone a su vez del corte superior, una lengüeta, un talón y posibles insertos de malla y/o ventilación.
4 El corte superior es la parte exterior que va desde la puntera hasta el tobillo. Puede tener un diseño clásico de varios paneles, pero cada vez más es de tipo monobloque para limitar el número de costuras y así aumentar la comodidad. Los modelos de gama alta adoptan un diseño termoformado para un ajuste perfecto, gran ligereza, aerodinámica óptima y un acabado increíblemente limpio. Opcionalmente, se refuerza contra la abrasión o las proyecciones de piedras mediante tejidos anti-abrasión.
Se completa con una 2 lengüeta, cuya calidad es esencial para garantizar una sujeción óptima, sin moverse durante el esfuerzo ni ejercer puntos de presión, en relación directa con 3 el sistema de cierre de la zapatilla.
En la parte delantera y a la altura del empeine pueden encontrarse insertos de malla o microperforaciones láser para garantizar una buena ventilación del pie.
No olvidemos el 5 talón, esencial para la sujeción durante el esfuerzo y garantía de una buena transmisión de potencia. Es más o menos rígido y reforzado.
El botín interior y la 6 plantilla interna, así como la 7 plantilla extraíble (o plantilla de limpieza), tendrán por último una influencia en la comodidad. Un pie lastimado o mal sujeto en una zapatilla, aunque sea de gama alta, resultará ineficaz.
EL MATERIAL DE LA SUELA EXTERIOR
La suela exterior constituye la pieza clave de la zapatilla de ciclismo, ya que es la que desempeña el papel más importante en la transmisión de potencia y, por tanto, in fine, en la eficacia del pedaleo. Es también el elemento que explica en gran parte las variaciones de precio de un modelo a otro.
Cuanto más rígida es una suela, mejor restitución de potencia ofrece en cada pedalada (poca deformación bajo el apoyo). Por el contrario, serán menos cómodas para el pie, especialmente a largo plazo.
Por el contrario, una suela más flexible ofrecerá un menor rendimiento en el pedaleo, pero será más cómoda, especialmente a largo plazo. Por lo tanto, el usuario debe encontrar su punto de equilibrio entre potencia y comodidad en función de su práctica (rendimiento/ocio, duración de la salida).
En los modelos orientados al rendimiento, el carbono es la opción preferida, mientras que las suelas de composite, nylon o poliamida están destinadas a los usuarios menos exigentes en cuanto al rendimiento. Algunos modelos pueden combinar varios materiales, con refuerzos de fibra de carbono por ejemplo: ganan en precisión y en transmisión de vatios, sin llegar a ser demasiado elitistas.
- Suela rígida: 100 % carbono
- Ventajas: muy buena restitución de potencia, ligereza, finura
- Inconvenientes: menor comodidad, precio elevado
- Suela menos rígida: nylon (con insertos de carbono a veces), fibra de vidrio o poliamida
- Ventajas: buena comodidad al pedalear, precio más accesible
- Inconvenientes: potencia de pedaleo menos importante, durabilidad algo menor
LOS SISTEMAS DE CIERRE
Tener una suela rígida sin una sujeción eficaz del pie equivale a limitar tu potencia de pedaleo. Así, cuanto más exigente sea el usuario en términos de rendimiento, más preciso deberá ser el sistema de cierre. El tipo de cierre depende, por tanto, directamente de la práctica.
Las diferencias radican en el tipo de cierre (velcro, hebilla micrométrica, ruleta, cordones) y en su número, ya que se pueden combinar varios sistemas. También hay que tener en cuenta que el cierre más importante es el de la parte superior, ya que es el más solicitado por el ciclista.
Para ello, existen varios sistemas disponibles en el mercado:
La tradicional banda Velcro (o velcro) está ampliamente utilizada en todo tipo de zapatillas. Ligera, fácil de usar y con un cierre eficaz, puede perder adherencia con el desgaste, la lluvia o el barro. El velcro se usa a veces como complemento de otros sistemas de cierre, como los cordones.
Los cordones están muy presentes en las zapatillas de MTB de perfil Enduro o DH, donde la precisión del cierre es menos primordial, pero también cada vez más en las zapatillas de Carretera y Gravel de gama alta. Los fabricantes logran crear zapatillas de alto rendimiento y suficientemente flexibles para utilizar este tipo de cierre. Proporcionan así una gran comodidad al piloto y un look muy limpio.
La hebilla micrométrica, también muy extendida en distintas categorías, ofrece un ajuste mucho más preciso, por incrementos, a menudo al mm. Con una buena durabilidad a lo largo del tiempo, este sistema también suele estar disponible como pieza de repuesto.
Por último, el sistema BOA (marca registrada) o cierre por ruleta es el más preciso y resulta intuitivo en su uso. Garantiza un apriete uniforme al mm gracias al cable que recorre toda la zapatilla y suele estar disponible como pieza de repuesto. Al ser el sistema más caro, también puede resultar algo frágil para las prácticas de MTB más exigentes (Enduro, DH).
Algunos modelos combinan los sistemas de cierre, con por ejemplo una hebilla micrométrica y dos velcros en lugar de tres velcros.
Una zapatilla bien ajustada es sinónimo de sujeción. Sin embargo, a menudo es necesario elegir media talla o una talla más que en las zapatillas de calle: el pie se hincha con el esfuerzo. Los ciclistas con pie ancho pueden incluso encontrar zapatillas diseñadas especialmente para ellos. Algunas patologías, como una curvatura anormal del pie, pueden tratarse con un cambio de plantilla interior.
LA COMPATIBILIDAD CON LOS PEDALES PLANOS O AUTOMÁTICOS
Un pedal automático permite, mediante una cala fijada bajo la zapatilla que se enclava, estar «enganchado» a la bicicleta. Esto aporta más estabilidad y facilita la transmisión de los esfuerzos.
En MTB, las calas tipo SPD dominan el mercado. Se fijan a la suela con 2 tornillos Allen. Al ser pequeñas, permiten a los fabricantes diseñar zapatillas bien adaptadas para caminar. Las calas para pedales Time se atornillan de la misma manera que las de otras marcas.
En Carretera, las calas son más grandes y ofrecen así un mejor apoyo. ¡Sin embargo, hacen que caminar sea muy difícil! La mayoría se fijan con 3 tornillos.
Los ciclistas de turismo que quieran estar cómodos una vez bajados de la bicicleta preferirán suelas SPD.
Los pedales Speedplay utilizan un sistema específico de 4 agujeros, pero los adaptadores los hacen compatibles con suelas clásicas de 3 agujeros.
Salvo excepciones, es posible utilizar cualquier zapatilla con cualquier pedal. Esta amplia compatibilidad se aplica, por ejemplo, a los pedales Look, pioneros en este campo.
Algunos pedales se denominan mixtos porque presentan una doble compatibilidad: pedales automáticos / pedales planos.
Por otro lado, las zapatillas de DH o Enduro pueden estar destinadas únicamente a los pedales planos
¿QUÉ ZAPATILLAS PARA MI PRÁCTICA?
Rigidez, peso, ventilaciones, resistencia de los materiales, tipo de suela o de cierre son algunos de los criterios a tener en cuenta
Senderismo
Las zapatillas mixtas son ideales para el uso de MTB de ocio. Ya sea para iniciarse en los pedales automáticos o para recorrer rutas técnicas durante el día, unas zapatillas con un mínimo de rigidez para transmitir los esfuerzos y, sobre todo, con gran comodidad, cumplirán perfectamente su función. Según el clima y siempre priorizando la comodidad, puede ser preferible un modelo bien ventilado. Por último, para las pausas o los ascensos demasiado empinados o resbaladizos, serán útiles unas zapatillas estables al caminar y con tacos.
Cross-Country
Aquí, el rendimiento es el objetivo principal: unas zapatillas rígidas, con suela exterior de carbono, son un must-have. Su ligereza evita un esfuerzo adicional innecesario. El competidor, con el pie bien sujeto, puede pedalear sin temor a perder energía. Para las pruebas de Maratón, unas zapatillas más flexibles pueden preservar al piloto en el tiempo y, en definitiva, constituir una ventaja. Por supuesto, los pedales automáticos son imprescindibles dado el rendimiento que aportan.
All-Mountain
Un modelo cómodo, compatible con pedales automáticos y reforzado, permite afrontar las salidas en montaña con confianza. Una suela bastante flexible y con buena tracción garantiza buenas sensaciones de pilotaje, al tiempo que ofrece un agarre máximo en las fases de porteo en ascenso.
Enduro
Aquí, los pilotos necesitan proteger sus pies de los impactos gracias a una caña sólida y con refuerzos bien colocados. Un modelo alto que envuelva el tobillo es una opción a considerar. La suela debe permitir un pedaleo eficaz, pero una flexibilidad bien dosificada permitirá a los competidores sentir el terreno al máximo, conservando al mismo tiempo la sujeción. De nuevo, los tacos son indispensables para salir de situaciones peligrosas caminando. Las zapatillas Enduro pueden ser compatibles con pedales automáticos o únicamente planos, o ambos.
DH / Freeride
Las zapatillas de DH / Freeride siguen unas especificaciones cercanas a las de las zapatillas Enduro, aunque los impactos pueden ser aún más violentos. Los refuerzos son omnipresentes y el peso puede aumentar. Algunas tecnologías favorecen una torsión controlada de la zapatilla para mejorar el contacto con el pedal y, por tanto, las sensaciones de pilotaje. Las suelas y el talón deben absorber los impactos en la mayor medida posible. Un cierre que combine cordones o hebilla micrométrica y bandas Velcro resulta fiable. Para los modelos específicos de pedales planos, es preferible una suela blanda y moldeada para enganchar bien a los pines.
Carretera
En Carretera, no hay duda: la ligereza y la rigidez se adaptan a los competidores, que optarán por suelas de carbono 100 % para transmitir toda la potencia. Los ciclistas de ocio podrán optar por materiales más flexibles, sin olvidar verificar la comodidad y la transpirabilidad del modelo.
Los triatletas encontrarán en los catálogos zapatillas de alto rendimiento y muy rápidas de poner: las transiciones se facilitan gracias a un bucle en el talón y un cierre único de velcro. Estos modelos se secan rápidamente.
Gravel y Ciclocross
En Ciclocross, como en Carretera o en Cross-Country, las zapatillas deben poder transmitir la potencia gracias a una suela rígida. Al tratarse de una práctica invernal, un modelo resistente a las inclemencias del tiempo es una ventaja. Por supuesto, una suela adaptada a la marcha es imprescindible, por lo que hay que priorizar zapatillas de MTB con tacos. El Gravel, que a veces es sinónimo de aventura e improvisación, exige un mínimo de flexibilidad y suelas adaptadas a la marcha.
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