¿Cómo elegir su bidón?

El bidón es el accesorio estrella del ciclismo. La llegada de las bolsas de agua no ha anunciado su retirada, al contrario, especialmente porque presenta la ventaja de llenarse en pocos segundos. La combinación de ambas soluciones permite así variar los líquidos, llevando por ejemplo bebidas ricas en glucosa y fructosa en el depósito de hidratación y agua en el bidón o los bidones, o a la inversa.

Para responder a todas las expectativas, los fabricantes ofrecen ahora una amplia gama jugando con los materiales, las texturas y las funciones.

Las características de un bidón

  • Los tipos de bidones: capacidad, sistemas de cierre y tetina, modelos compresibles...
  • Los materiales: plástico, aluminio o mezcla plástico / inox / gel para los modelos isotérmicos...

TODO LO QUE NECESITA SABER SOBRE LOS BIDONES

Los tipos de bidones

El volumen contenido es muy variable, desde 400 ml hasta más de 1 litro de líquido, siendo las capacidades más frecuentes las que se sitúan entre 500 y 750 ml.

Algunos bidones están fabricados en material compresible que permite reducir considerablemente su volumen (aproximadamente tres cuartos) una vez vaciado su contenido.

El cierre del bidón puede realizarse mediante un tapón de lengüeta para enganchar o un tapón de rosca. A veces se incluye una tapa para evitar salpicaduras de tierra, polvo o insectos. La válvula, flexible o rígida según los modelos, se desbloquea generalmente con los dientes, pero algunos modelos disponen de una tetina que permite beber con una simple succión.

Los materiales

El plástico es una opción ligera y económica. La mayor o menor flexibilidad del bidón facilita su agarre. En cambio, no conserva la temperatura original del líquido.

En aluminio, los bidones son más pesados pero más resistentes, con propiedades isotérmicas interesantes en la mayoría de los casos. Además, el sabor tiene menos riesgo de verse alterado por este material.

Por último, algunos modelos isotérmicos de alta gama disponen de doble pared, con un exterior de plástico y un aislante interior en forma de gel o de inox. Estos bidones combinan así las dos ventajas, a saber, una gran comodidad de agarre y una bebida que conserva su temperatura inicial durante varias horas.


¿Qué bidón elegir para mi práctica?

Su elección estará guiada por varios criterios, a saber:

La capacidad

El primer criterio de elección de un bidón será la capacidad en función de la duración de la salida: para una salida corta, 500 o 600 ml son suficientes. Si hace mucho calor, se justifica un modelo de 750 ml. Los bidones más voluminosos, hasta 1,1 litros, son adecuados para salidas de 2 o 3 horas. Además, a veces es posible llevar varios bidones, en el cuadro, en una bolsa, un mochila o incluso en un bolsillo del maillot.

El diámetro

Si a veces puede encontrarse un diámetro de 66 mm (bidones para niños o para los profesionales en salidas cortas), la norma se sitúa en 74 mm, para un mejor agarre cuando el volumen es importante. La compatibilidad con el portabidón no supone por lo general ningún problema. Basta con elegir un portabidón adaptado a la longitud del bidón y a su peso una vez lleno.

Los materiales

En cuanto a los materiales, si busca ante todo la ligereza, opte por un bidón de plástico. En ese caso, priorice un bidón sin Bisfenol A (BPA): la conservación del sabor será mejor, sin olvidar los efectos nocivos del BPA para la salud.

Por último, algunos bidones no contienen líquido sino... ¡un estuche de herramientas! En ese caso, otra forma de hidratarse, como una bolsa de agua, se vuelve indispensable.

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