¿Por qué pasarse a lo eléctrico?

¿Por qué pasarse a lo eléctrico?

La transmisión eléctrica llega a su madurez con una oferta de productos cada vez más amplia. Pero al fin y al cabo, ¿por qué pasarse a una transmisión eléctrica? ¿Ventaja o fuente de problemas?

Aquí tiene algunas respuestas.

Ampliamente extendido en las bicicletas de gama alta, lo eléctrico comienza a llegar también a las bicicletas de gama media. Pero al fin y al cabo, ¿por qué pasarse a una transmisión eléctrica? Ventaja o fuente de problemas, aquí tiene algunas respuestas.

La primera ventaja es tan simple como evidente. Un kit de cable y funda en mal estado o mal lubricado es la primera causa de un mal funcionamiento de la transmisión: con lo eléctrico, sin cable, sin funda, ¡sin problema!

La segunda ventaja es algo más sutil. Aunque muy resistente, un cable de acero trabaja y por tanto se estira ligeramente a lo largo de su vida útil. El fenómeno es inverso para la funda: su concepción para hacerla flexible y adaptarse a su bicicleta hace que se comprima poco a poco. La combinación de estos dos fenómenos explica por qué es necesario retocar regularmente sus ajustes para corregir el problema. Una vez más, lo eléctrico elimina este problema al prescindir del cable y la funda.

La última ventaja indiscutible concierne al montaje de los componentes. Si bien es relativamente sencillo instalar uno mismo las diferentes piezas de una transmisión, todo se complica cuando hay que ajustarlo todo. En el caso de un grupo eléctrico, la electrónica se encarga de todo. Según las marcas el procedimiento difiere, pero en general siempre se ajustan los topes, luego basta con colocar el desviador en un piñón en particular para orientarse y ya está. Los desviadores se ajustan y alinean en función del desarrollo automáticamente.

Por último, dado que el ajuste es puramente electrónico, ¡el campo de posibilidades está abierto! Según la marca, aquí hay algunos ejemplos de funcionalidades disponibles con el sistema eléctrico:

  • La lectura y el registro de la información de velocidad (piñón/plato utilizados) en un GPS.
  • La posibilidad de modificar la forma de comandar las velocidades (un solo mando para los desviadores delantero y trasero, posibilidad de cambiar las velocidades a la izquierda, etc.).

A pesar de todas estas ventajas, algunos pueden tener ciertos temores al respecto. Las críticas más frecuentes conciernen a la estanqueidad y la autonomía. En cuanto a la resistencia al agua, estos sistemas demuestran su valía desde hace más de 20 años, y de hecho se encuentran también en Ciclocross y MTB donde las condiciones de uso pueden ser extremas. La fiabilidad de los componentes y conectores está por tanto garantizada. En cuanto a la autonomía, según la versión, los fabricantes anuncian entre 1.000 y 2.000 km, ¡más que suficiente para hacer Roubaix-Niza sin problemas!

Entonces, ¿convencido por lo eléctrico?

    RUTA - Desviadores Traseros